Ante la depredación marina, “autoridades de escritorio” actúan con los ojos vendados, señalan dirigentes empresariales

David Rojo Pacheco

Cabo San Lucas.- Líderes empresariales de Los Cabos, coincidieron en entrevistas por separado en expresar inconformidad por la indiferencia de Conapesca para frenar la depredación marina que se registra frente a costas locales y con ello se le aseste un severo golpe a uno de los principales motores económicos del destino como lo es la pesca deportiva:

FUNCIONARIOS DE ESCRITORIO

Raymundo Palomares, presidente de Canacintra-Los Cabos expresó, ”nos hace falta una mayor intervención  por parte de las autoridades  para atender este tema, ya que sólo ellos pueden ejercer un poder para frenar tanta depredación que se ve en el destino, de lo contrario nunca se va a llegar a una solución al problema”.

Tenemos muchas dependencias y autoridades federales, que en teoría regulan las reglas y están al pendiente de que se acaten, pero la realidad que se vive es que estos funcionarios están detrás de un escritorio en la Ciudad de México. Y desde allá no van a comprender lo que aquí está pasando, y mucho menos actuarán en consecuencia, si por sus propios ojos no ven la depredación que hay en los litorales de Los Cabos, advirtió.

Hay que comprender que las ganancias que obtenemos en traer turismo –mencionó– siempre van a ser mayores a los permisos de la pesca comercial, ya que para empezar las ganancias que se saquen por las especies se van a  quedar en otros lados y esas especies se van a terminar extinguiendo aquí y dañará el equilibrio natural; ocasionando la disminución de turistas, o se terminará en materia de conservación en invertir más recursos públicos, como ha pasado con lo de la vaquita marina, que los supuestos beneficios que alude Conapesca.

Tenemos una gran diversidad de especies marinas, que debemos cuidar –señaló–, por lo que es injusto que sobre Los Cabos persista una política de brazos cruzados en la materia; “cómo pretenden desde la Ciudad de México tapar el sol con un dedo”, arremetió el dirigente industrial local.

OJOS VENDADOS

Por su parte, Ignacio Labandeira, presidente de Canaco-Servytur, manifestó que todas las autoridades involucradas con el cuidado del medio ambiente, “deben ponerse las pilas” para atender su trabajo, ya que no se ha frenado la depredación de las especies en México. A causa de la caza y la pesca ilegal; hoy estamos viviendo el problema de que muchas especies se están extinguiendo”.

La realidad de la poca población del marlín y el dorado –indicó– no es un problema que surgió de la noche a la mañana, sino es una consecuencia de tanto descontrol con el que se ha permitido que se pesque en los litorales sudcalfornianos.

Debemos tomar en cuenta espejos como el de la posible extinción de la vaquita marina –en el Norte del Golfo de California–  para tomar en serio el cuidado de las especies del mar”, observó.

Y fustigó; “nuestras autoridades deben entrar duro para frenar la pesca ilegal y así no se siga dañando el equilibrio de nuestro medio ambiente. Ocupamos una propuesta política –informó– que esté comprometida en atender esta realidad en serio.

DENUNCIA QUE NO SE ATIENDE

Ricardo Araoz, presidente de la Asociación Civil, Colonos de El Médano externó que la mayor problemática que se enfrenta en Los Cabos, ante esta realidad de la depredación de las especies “es que no tenemos a quién denunciarle esta situación, no hay el personal suficiente ni la información que nos diga a los ciudadanos qué hacer al ser testigo de esta pesca y caza ilegal”.

Agregó que este problema no es algo que digamos que pasa en las zonas más alejadas, ya que tan sólo en la marina de esta ciudad portuaria, a plena vista de todos; podemos ver cómo llegan barcos atuneros, camaroneros y otros más que se dedican a la pesca comercial y utilizan la pesca con red que se supone está prohibida.

Pero si uno quiere hacer una denuncia –citó– no tenemos a quién acercarnos, porque en primera no se atiende el problema y en segunda, si se llega hacer caso a este llamado; tardan mucho tiempo en verificar, por lo que a la hora ya no encuentran nada.