Marginan de nuevo a deportistas rusos de justa olímpica

Moscú, 6 Dic (Notimex).– Rusia es una potencia mundial que a lo largo de su historia nadie ha logrado doblegar, por lo que sus deportistas saldrán adelante luego de que el Comité Olímpico Internacional (COI) les prohibió participar en los juegos de invierno de Pyeongchang 2018 bajo su bandera nacional, señalaron voceros deportivos de ese país.

“Tantísimas cosas hemos tenido que soportar históricamente por parte de nuestros ‘socios’. No han conseguido doblegarnos. Ni con una Guerra Mundial, ni con el colapso de la Unión Soviética, ni con las sanciones… Sobrevivimos, a pesar de todo”, declaró la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova.

Según la diplomática, constantemente se trata de demostrar a Rusia “lo absurdo de todo lo que le es propio: su forma de vida, su cultura, su historia y, ahora, su deporte”, destacó en declaraciones a la agencia Sputnik.

El COI anunció la víspera que aceptará la participación bajo la bandera neutral solo de aquellos deportistas rusos que sean declarados “limpios de dopaje”. El Comité Olímpico ruso, por su parte, será inhabilitado.

En tanto, las autoridades rusas han rechazado las acusaciones de dopaje institucionalizado, aunque han admitido que en el deporte ruso sí hubo casos de dopaje.

El presidente del país, Vladímir Putin, subrayó que Rusia nunca tuvo ni tiene un sistema institucionalizado de dopaje.

Las sanciones contra los atletas rusos no son nuevas, ya que en 2015 la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) excluyó a la Federación Rusa de Atletismo de toda competición internacional, incluidos los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

En esa ocasión, el Comité Olímpico Ruso y 68 atletas que habían logrado las marcas de clasificación, fueron excluidos de la competencia veraniega.

La última vez que no hubo participación rusa en los juegos olímpicos fue en 1984, cuando la entonces Unión Soviética -junto a todo el bloque del este europeo y Cuba- boicotearon las olimpiadas de los Los Ángeles en Estados Unidos, recordó la BBC.