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Kingston, 24 Feb (Notimex).- Para muchas de sus canciones Bob Marley, el profeta de la música reggae, se inspiró en Trenchtown, uno de los barrios más complicados de Kingston, la capital de Jamaica.

De este gueto salieron algunos de los mejores artistas de la historia del reggae: los fundadores de The Wailers (Bob Marley, Peter Tosh y Bunny Wailer), The Wailing Souls, Alton Ellis, Dean Frazer, Toots and Maytals, The Abyssinians, Joe Higgs y muchos otros.

“Nosotros venimos de Trenchtown / nosotros liberamos a la gente con la música / una música dulce / ¿conseguiremos liberar a la gente con la música? / Dicen que somos gente desheredada / por eso nos mantienen encadenados / rendid homenaje a Trenchtown”.

Estos son algunos de los versos de la famosa canción ‘Trenchtown’ de Bob Marley & The Wailers.

El mítico grupo dedicó una segunda pieza al gueto en el que vivió durante tantos años, llamada ‘Trenchtown Rock’.

“Esto es el rock de Trenchtown, no hagan caso / seas un pez gordo o alguien que no cuenta nada / recoges lo que siembras / y solo Jah sabe que yo nunca daré la espalda / lo intentaré con una canción / nunca dejaré que los niños lloren / porque un día tendrás que rendir cuentas a Jah”.

E incluso en la famosísima ‘No woman, no cry’: “Porque recuerdo cuando estábamos sentados / en un patio en Trenchtown / observando a los hipócritas / mezclándose con buenas personas que nos encontrábamos / y los buenos amigos que tenemos y los que dejamos / a lo largo del camino / en este gran futuro, no puedes olvidar tu pasado / así que sécate las lágrimas”.

Trenchtown debe su nombre a James Trench, un inmigrante irlandés que a finales del siglo XIX hacía pasturar a su ganado en estas 33 hectáreas de tierra. Se convirtió en un gueto a principios de los años 50, y desde entonces nunca cambió de apariencia.

“Bob Marley es un héroe para todos nosotros. Con sus compañeros hizo que todo el mundo conociese Trenchtown. Aquí es donde tiene que venir la gente para comprender qué es realmente el reggae”. Kenya tiene 22 años y trabaja como asistente de cocina en un restaurante en el centro. Pasa el tiempo libre escuchando música reggae con sus amigos por la calle.

Porque esto es lo que se hace en Trenchtown: rendir homenaje a los grandes músicos del pasado poniendo sus canciones más famosas día y noche.

“Yo soy joven -continúa Kenya-, pero solo escucho música ‘roots’, la de los grandes maestros. Me preocupa mucho el hecho de que mis coetáneos del barrio escuchen solo la última versión del estilo ‘dancehall’, muy parecida al hip-hop y al reggaeton y que trata asuntos como el lujo, el dinero, las joyas, la ropa, el sexo y el mundo del espectáculo”.

“Trenchtown es el templo de la música reggae, un género que inspira amor, solidaridad y lucha contra la injusticia”, agrega.

Trenchtown es el barrio de chabolas donde Marley creció tras llegar a Kingston desde el campo cuando era pequeño.

Es una área amplia hecha de chozas con techo de hojalata y viviendas populares que tuvo una influencia increíble en la música popular jamaicana. No hay ninguna calle en Trenchtown que no haya acogido a músicos con fama nacional o internacional.

Dylan tiene más de 70 años. Es coetáneo de Marley, Tosh y Wailer, con quien siempre jugaba al fútbol en la calle.

“Teníamos una pelota con no sé cuántos parches. Éramos pobres, muy pobres. A menudo lo único que cenábamos era un gran vaso de agua caliente”. Se le humedecen los ojos al recordar aquellos tiempos.

“Bob, Peter y Bunny siempre creyeron en su potencial. Para ellos, la música era la única salida de toda esa miseria. Si vienes del gueto y no te esfuerzas, no tienes ninguna esperanza de irte. Ellos tres fueron y siempre serán revolucionarios, ejemplos a seguir”, afirma.

En Trenchtownm viven alrededor de 25 mil personas. Casi cada dos días hay enfrentamientos entre pandillas rivales o contra la policía, a menudo con muertos.

En las entradas de Trenchtown las fuerzas del orden establecieron puestos de control y van equipados como antidisturbios.

“Son pocas las veces que pisan el gueto -explica Desmond, cantante de profesión, mientras se lía un porro-, y eso se debe a que saben que corren grandes riesgos”.

“Antes de la época de Bob Marley -recuerda- las autoridades abandonaron Trenchtown y, con el apoyo de los medios de comunicación, quieren que parezca un infierno habitado por criminales”.

Y añade: “La gente está hambrienta y enojada con el gobierno. Pero son buenas personas que lo único que quieren es mejorar su situación. Ustedes están aquí y pueden comprobarlo: ¿tuvieron algún problema? ¿Alguien los amenazó?”.

“Desde arriba deben entender que Trenchtown tiene un inmenso potencial en el sector turístico. Los habitantes del gueto podrían tener ingresos si llegasen más turistas”, señala.

“Tenemos un hermoso museo, el Trench Town Culture Yard, que siempre está vacío. Trenchtown es el corazón del reggae, aquí se hizo la historia de esta música mágica. Este lugar merece más respeto”, enfatiza.